volver a
transmisiones




En Liuramae (Zaragoza), 23 de julio de 2011

 

Espejo

 

Yo Soy Dios en tu interior.

Yo Soy Dios en tu exterior.

Todo es Amor ahora.

Todo es Amor.

 

Yo acaricio en este momento tu corazón…

Las lágrimas del cielo, las aguas del planeta son ahora un bálsamo, una emoción en la que descansas. Gracias a tu presencia aquí ahora las estrellas derraman lágrimas de júbilo, que caen sobre cada una de tus células y su emoción…

Piensas que has venido aquí por motivos diversos, que tienes mucho que aprender, o mucho que enseñar. No hay duda de ello, cada ser en esta sala tiene el infinito por aprender y cada ser en esta sala tiene el infinito por enseñar. Y todas juntas formáis una unidad capaz de resonar el centro de este planeta, que ahora mismo grita y llora, gime de placer y dolor, profundamente vivo, emocionalmente más vivo de lo que nunca podrías imaginar. Escucha ahora, siente ahora la tierra en la que descansas, la tierra que te amamanta y a la que has venido a traer luz. Escucha ahora sus sonidos, impregnados de silencio: expresan todos los matices de la emoción humana y más allá.

Tú eres quien trae la luz a esta tierra. Y al encontrarte con ella, creas un espejo, porque la tierra es un ser emocional que necesita de tu conciencia para encontrarse con sus propios sentimientos. Les das la forma de palabras, llantos y risas, placer y dolor. Todo eso viene de la tierra y tú le das forma, y esa forma queda grabada en sus aguas, en ese océano inmenso que refleja cada noche el cielo estrellado. Cada estrella que ahí se refleja escucha tus alegrías, tus penas, el cielo te escucha cada noche, cada día, y a través de ti escucha al planeta. Puedes impregnar con la luz de tu alma cada sentimiento que aparece, ese es el sentido de tu vida en la Tierra.

Yo te acerco ahora la más profunda bendición para que escuchen este día lo que es el Amor; para que el amor se escuche en el cielo, en cada estrella, para que el universo sea colmado de amor.

Cuando salgas de esta meditación, olvídate, olvida lo que ha sucedido. Llega el mundo, y es otro tipo de amor, y es otro tipo de emoción. Y todas ellas son transitorias, pero ahora, aquí, eres amor, eres profundo y absoluto amor.

 

Todo es Diosa.

Todo es Dios.

Recibes la bendición.


Transmitido en directo para un grupo por Alberto Saiz Rodríguez

www.mistizaje.com